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"Simplificando tantas y tantas palabras,
recordando que nunca son previstas y que siempre son honestas, aquí estoy,
derramando las palabras como sangre de mi boca,,, como antes... como siempre,,,
como YO".


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26/5/10

Kubrick

Kubrick

Nos decidimos por Lolita de Kubrick, fue una decisión sin importancia, simplemente veríamos la película mientras amanecía, ese era el plan.

6:15 Polanco, 6:15: yo pasaba por Chapultepec; en ese momento pensaba que no tendría alguna importancia mi repentina impuntualidad, ya que se convertiría en una impuntualidad compartida. 6:22; Juanacatlán; pensé: es el momento en que todos los oficinistas salen de su seguramente “grandioso y monótono trabajo” ¡¡¡carajo!!!, ¿por qué no salí antes? Mi mente comenzaba a trabajar un poco más rápido, lo cual suele pasar cuando la gente camina más rápido, intentando rebasarme o simplemente ignorarme a su paso; en cambio yo sabía que disfrutaría de aquel miércoles por la tarde, sin embargo el camino no era muy viable.

Relato cosas impensables en boca de otra, supongo y supongo de una manera exquisita que el significado de mis encuentros es un significado relativamente deseable y de requisitos veraces para la sustitución de un amargo retractor.

6:30-35 Polanco, salgo de un vagón atascado de mujeres cansadas, deseosas de su hogar o casa; como a ellas mejor les parezca llamar a donde habitan, encuentro un encuentro sin reflexión ni invitación al arrepentimiento,

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Paréntesis: escucho el soundtrack de mi relato…

Satisfago un poco de mis deseosas ganas de alimentar un oído que revela secretos “STOP”, mis secretos stop requieren entendimiento dentro de mí…

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Esperando que el día salga de reservas cotidianas, adquieren un verdadero sentido del que inevitablemente DISFRUTO a una escala excesivamente exagerada como mi mente y mi palabra…

Bien,

sentados, platicando sobre las estupideces más grandes del mundo, sentí un alivio por poder reír de tanta y tanta cotidianeidad en la que vive el México que él quiere ver feliz (risa). Sabía que en algún momento sería hora de ponerle fin a semejante platica catedrática llena de televisa, espectaculares y noticias inundadas de un tono sarcástico en el que sólo él sabía enredarse.

Entonces me llegaban muchas cosas a la mente entre ellas canciones adversas a situaciones con sonidos enervantes de Polanco. (Opción)Pude tomar el camino, subir al metro, una generosa despedida y posiblemente un mensaje de gratitud por la bella compañía, en cambio mi cuerpo estaba condenado por el ya insoportable calor de la ciudad, condenado a saciar una leve congestión de ese calor. La situación se torno estrictamente sorpresiva, el departamento se encontraba inundado en pies fríos, mientras yo buscaba algún lugar donde caer la noche y cayó la noche.

Une mensaje, dos llamadas: inevitables, inmersos de conflictos sentimentales dieron paso aquella noche a un “realmente no me importa”.

Lolita, 2001: odisea del espacio, Mulholland drive, born to kill, fear and loathing in las vegas (gracias que no fue su tiempo), naked lunch, crazy love, barfly, la strada, the dreamers… fueron opciones: y al final nos decidimos por Lolita de Kubrick.

Después… llego 2001: Odisea del espacio, pero esa es una historia más.










4/5/10

Oye nena...


Yo también le dije que era mi vida

Es así como empezaba todas mis oraciones de una platica común con mi madre, “yo también le dije a mi padre que era mi vida” que si la arruinaba era MI PROBLEMA… y fue así como me di cuenta que me lo habían quitado y era mi culpa, mi problema.

¿Qué importaba el cómo lo conocí?, no sé porqué a la mayoría de mis amigos les resultaba raro, peligroso, inusual, el salir con alguien que había conocido en internet, BAH, es sólo un tipo, no más. Nos encontramos cualquier viernes, en un bar del centro, fue una buena borrachera, no recuerdo mucho, pero sé que fue buena, pues estaba a salvo en cama con una jodida sensación de placer y resaca.

Así paso, otros días más de borrachera juntos, mi casa, su casa, mi escuela, la calle, el centro… siempre era el centro, sabíamos que era una excelente manera de pasar el tiempo , trago-cigarros-sexo. Hasta que un estúpido sentimiento de pertenencia y de visibilidad de futuro encarnado siempre (y es genial recalcarlo) en una burbuja de decadencia hizo algún estrago en mi cabeza.

¿Qué más daba si se quedaba en un buen día de trago y sexo?, ¿Qué más daba si se quedaba en un mal día de llamadas sumergidas en alcohol, increpando incoherencias que llevaban a un elemento de significación dentro del corazón; ahogado en alcohol o en alguna droga inminente?, ¿qué carajo dejaría de pasar? N A D A

Un par de meses fuera, y yo: ciudad y el amante anónimo, que de ser una buena cogida paso a ser lo menos irrelevante en mi vida de placer, sólo era su puta. El amante anónimo era un buen lector, escritor e ingeniero, teníamos platicas profundas como su lengua dentro de mi alma (a pesar de mi gran indiferencia por los ingenieros, nunca me han atraído) supongo que por eso accedí a coger cuando le placía y llamaba para pasar por mi, o en su caso y la mayoría de las veces, para que yo llegara a su apartamento. Tuve mi distracción.

Enero, febrero no lo sé, bar del centro, buen reencuentro, ni acercamiento ni deseo: sólo cerveza, plática, él y yo. Otras borracheras más y ahí fue, ahí descubrí mi punto de perdición y aceleración por él, fumando marihuana, gritando mi rabia, y claro por qué no: muchas lagrimas amargas.

Oye nena, llegaste muy a tarde a casa; ¿y qué si llego tarde? ¿Y qué si me hablas en medio de una andada? Es mi vida y sé cómo arruinarla. ¡Qué palabras!, siempre lo supe: no sólo a mi padre iba a restregárselas.